5.12.14

Vida eterna

     Algo que promueve la doctrina judeo-cristiana es la vida eterna, una vida a la que no hay otra manera de acceder que después de la muerte, pero pensando un poco sobre el orígen de dicha afirmación está claro que no es más que un discurso a conveniencia de un lider religioso, dicho a conveniencia como muchas cosas.

     Ser un lider religioso, por antonomasia le da fama y dinero a las personas. Está claro que alguien con esos recursos no quisiera morir nunca, así que convenientemente para su satisfacción personal debe creer y hacer creer que la vida sigue después de la muerte. Que toda su fama y dinero tienen que servirle de algo luego de muerto.

     He acá, está resuelto el orígen de otro de los dogmas religiosos, el cual no es exclusivo de la doctrina judeo-cristiana, pero es con la cual yo estoy más familiarizado. 

     La vida eterna no existe, todos tenemos fecha de caducidad, luego no hay nada. Y los ha habido y habrán siempre, personas que por su estilo de vida no desearán perecer nunca. Hay millones de kilómetros de tinta sobre el tema, billones de byte guardados. Nos venden ese tema desde las caricaturas hasta las películas de ficción con toques aventurezcos. Algunos dicen que no hay necesidad de morir para conseguir la vida eterna, pero el punto viene siendo el mismo: hay personas que no desean morir.

28.11.14

Solo falta la bestia

     Ya he dicho que considero a Nayib Bukele, como el falso profeta del que habla la bíblia. Las feministas están haciendo un buen trabajo con nuestra sociedad, y han hecho que me sienta patán al decir lo que voy a decir: Gloria Alvarez, es la ramera. Solo nos falta la bestia y el fín del mundo está servido.

     Yo siempre me pregunté ¿por qué mi país se llama El Salvador? Es decir, es el único país con una profesión en su nombre. Tiene sentido si nos vamos a un entorno bíblico, en el que tenemos a la bestia y a la ramera en Centro América, al rededor de El Salvador del mundo.

     Igual, lo peor que uno puede hacer es llevarle la contraria al mundo, por lo que no es mi intención gritar a los 4 vientos tal cosa y bueno, simplemente hay que sobrellevar que el próximo año gobernará San Salvador Pablo Iglésias, no, perdón, quise decir Nayib Bukele. Pura disidencia controlada. A vos, barriobajero, a que te pinto que sos de clase media y que eres intelectual para que votés por el profeta.

26.11.14

Me duele ver sufrir a cualquier animal


     Está haciendo frío. Hoy en la noche cuando vine de la universidad, me salió a recibir una perrita de unos vecinos, mi debilidad es alimentar animales así que viendo que la pobrecita andaba en la calle con el frío que hacía no dude en sacarle una taza con comida para perro. En ese mismo instante una anciana de unos 75 años se posó frente a mi puerta y me dijo: "¿tiene ropa vieja que me regale o una limosna? tengo frío" Sorprendido, le dije "no" y cerré la puerta, pude ver por la ventana que se quedó parada frente a la puerta esperando que yo regresara con algo para ella. Por cierto la perrita se asustó con la presencia de la anciana y tuvo que esperar a que se fuera para ingerir su comida.

     Ya me había servido las pupusas que iba a cenar y no pude dejar de pensar que si lo que había hecho era lo correcto; es decir, preferí alimentar a una perrita antes que a una anciana. En mi blog ya he escrito una situación hipotética y no dude en afirmar que elegiría a un perro antes que a la gente. En ese artículo escribí que solo soy un misántropo teórico ya que no había tenido la oportunidad de practicar misantropía. Hoy lo hice, y se siente bien. 


     El día ha estado calido, ha hecho sol. Que conveniente que la pobre abuelita Chepita salga en la noche a pedir abrigo y comida. Ella no lo sabe, pero anda usando ingeniería social en estado puro. Hace una solicitud a la compasión para obtener un botín. Después de todo ¿quién se negaría a ayudarle a una abuelita en esa situación? Yo me negaría, pero 89 personas más hallarían imposible negarse ya que su Dios se los ordena... o algo así. Me dieron ganas de alcanzar a la anciana para pedirle que me cambiara un billete de $20, por cuatro de $5.

     Soy un hombre de ideales. Sé que no son los mismos ideales que los suyos, pero a diferencia de usted, yo sí los cumplo.