22.8.18

Salvador Sanchez Cerén es un genio estratega

Saben, hasta hoy en la mañana yo creía al igual que la mayoría de ustedes, que la decisión de romper relaciones diplomáticas con Taiwan y oficializarlas con China, era un grave error que había cometido nuestro presidente. Él dice que hizo consultas con todos los sectores, yo eso no lo creo pero ahora que lo pienso, mejor que no lo haya hecho porque nadie iba a entender el fantastico plan que ahora ya está corriendo. Cierre la puerta y apague las luces porque no quiero que los gringos se den cuenta de esto que le voy a contar, porque es una jugada maestra. Bueno, acá va:

     Trump, va a deportar a miles de salvadoreños y esto impactará gravemente en nuestra economía. ¿Qué poder político tenemos nosotros para impedir que Trump haga esto? Ninguno. Si no somos nada y hay que decirlo bien eso. Pero ¿qué pasaría si permitimos que China venga a nuestro país a construir una base militar, a darnos empleos que signifiquen no abandonar nuestro país y a dinamizar nuestra economía? Pasaría que a USA -disculpen la expresión- se le va a ir el culo. Así que de repente no suena tan mala idea que en vez de deportar salvadoreños, den residencia a salvadoreños para que puedan trabajar tranquilos y mantener al tajo de haraganes de nuestra nación con remesas.

A Estados Unidos le sale más barato permitirnos que trabajemos en su territorio a que venga el gigante asiatico, con buenas intenciones a resolvernos la vida a costa de dejarlos traer un par de miles soldados chinos y armamento de la más alta calidad. No digo que China piense atacar a Estados Unidos, pero sencillamente para los norteamericanos significaría estar todo el tiempo en alerta tener una potencia militar hostil cerca de ellos.

Además si Estados Unidos, ya no nos quiere ayudar, pues entonces digamosles adios y muchas gracias y prosigamos a conocer más amigos que sí estén interesados en aportar un granito de arena y vemos como se lo agradecemos. Así nos toca a las naciones pobres. Un aplauso por favor para el genio estratega de Salvador Sanchez Cerén, 

La máxima aspiración del estudiante de ingeniería eléctrica

En mi experiencia como estudiante de la Universidad de El Salvador, de la carrera de ingeniería eléctrica, gozé como todos mis demás compañeros, de los mismo sueños, aspiraciones, temores y expectativas en nuestra vida académica en vías de preparación para la vida laboral. Respecto a esto último, quiero destacar de primera mano cuál es la máxima aspiración que tiene el estudiante de dicha carrera en dicho centro de estudios. Digo de primera mano porque como lo dije, yo también la tuve y ahora me parece algo sin sentido porque encuentro ese deseo como algo que nos límita en nuestro propio aprendizaje profesional. Hablo de trabajar en una distribuidora de energía eléctrica, llamese AES o DELSUR. 

Nueve de cada diez estudiantes le dirán que quieren trabajar en una de esos lugares. El trabajo dignifica al hombre y claro que es valido aspirar a ello, pero historicamente el ingeniero electricista se ha caracterizado por ser un individuo pensante, crítico y solucionador de problemas de la sociedad. Es a nivel técnico donde alguien puede trabajar en una distribuidora, pero el ingeniero electricista promedio ya tiene que dar por asumido todo lo que tenga que saber sobre este ambito y proseguir allá arriba, donde está la verdadera acción para la que se ha preparado.

El ingeniero electricista a nivel mundial es un solucionador de conflictos, importante que todos los que aspiran a serlo tengan esto en mente. El trabajo de una distribuidora puede hacerlo un técnico frente a una computadora dictandole a los demás técnicos el resultado que arroja la rutina de los algoritmos que ni siquiera a hecho él, y solo los copia.

Teoría electromagnética, generación eléctrica, máquinas eléctricas, legislación eléctrica, automatización de procesos; ahí está la verdadera acción para la que hemos sido preparados. Electrificar una residencial, levantar un poste que botó una tormenta, ver que los linieros hayan ido a cambiar un fusible o ir a conectar una acometida; son cosas importantes, pero que están abajo del nivel del ingeniero electricista.

No se dejen engañar o influenciar por farzantes que lo único que hacen es ponerle tope a sus capacidades. Crean en sí mismos y esos temas de los libros que ustedes no consideran importantes porque "no son practicos", pues esos temás estudienlos más porque ahí empezarán a marcar una diferencia.