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2.6.17

La visión teológica a lo largo de mi vida

¿Usted ha sido de la misma religión toda su vida? Yo no. El impacto que eso ha tenido, puedo mesurarlo en mi vida social, y es que, la religión por muy medio que sea para acercarnos a Dios, sirve principalmente para tener tejido social que nos permita movernos en el mundo que nos rodea. ¿Quién no confiaría en su hermano de la congregación para darle un trabajo? Yo, he conocido varias religiones, y en el momento más importante de mi vida fui ateo; lo cual me arrepiento de haberlo sido porque no tuve ese tejido social al no tener una supuesta base de principios morales sobre la cual apoyarme. Aclaro lo de "supuesta" porque es obvio que un ateo puede ser la persona más correcta del mundo y un religioso la persona más nefasta; pero eso nadie lo anda averiguando y entonces todo descansa sobre los estereotipos. Sin más, le presento un breve resumen de mi historial con las religiones, el cual he dividido en diferentes edades, empezando quizá desde la edad en que tuve razonamiento, los cuatro años. Hasta antes de esa edad, difícilmente encontraremos a un niño que se preocupe por su religión.

De los cuatro a los nueve años fui criado bajo la doctrina protestante, recuerdo que a dos o tres iglesias me habrán llevado alguna vez, ya que mi familia tampoco es que sea feligrés. Así que me le pegaba a algún vecino e iba a pasear un rato a una iglesia.

A los 10 años, asistí a la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, entiéndanse: los mormones. Me gustaba la iglesia, unas instalaciones modernas y bien cuidadas. No recuerdo cuanto tiempo fui pero fue menos de un años. Como dato relevante, me bauticé en esa iglesia y a los días dejé de ir. Nadie me prohibió hacerlo, yo, simplemente decidí dejar de ir. No sé si ellos manejan el concepto de excomulgación y si se aplica cuando ya tenés casi dos décadas de no poner un pie en la iglesia, pero para efectos prácticos, basado en el bautismo, oficialmente soy mormón

De los 11 a los 14, no asistí a ninguna iglesia pero seguía teniendo como principal doctrina la protestante. Pero cada vez me iba alejando más y más de la necesidad de creer en Dios.

De los 15 a los 16, estudié en un convento. Quizá podría decir que fui católico en ese periodo, pero nunca hice la primera comunión, nunca me confesé y tampoco hice ningún tipo de rito católico como recibir la ostia en las eucaristías o permitir que me dibujaran una cruz en el miércoles de ceniza; y todo esto estuvo a mi alcance de poder hacerlo durante estos dos años.

Como paréntesis, durante casi toda mi vida siempre atendí a los Testigos de Jehova, solo hasta ya adulto es que directamente les decía desde el principio que no estaba interesado en oírlos, y si me preguntaban por qué, les digo de una manera educada que tampoco estoy interesado en explicarles por qué no quiero oirlos porque eso sería una discusión que una tan sola vez he tenido con ellos y me salieron con la vieja confiable: "El aire no se ve, pero existe, igual que Dios". Así que entendí que por muy buenas intenciones que ellos tengan no dejan de ser mentalmente inferiores a mí. No todos, conozco a unas grandes personas de esa religión, pero generalizando: no debo justificar mis creencias con alguien muy inferior a mí porque no las entendería. Dicho esto, prosigo.

De los 17 a los 25, fui ateo. La que debió ser la mejor etapa de mi vida, asistiendo a reuniones sociales a la iglesia, conociendo gente, adquiriendo contactos, aprendiendo a tocar instrumentos, saliendo a excursiones; la dediqué a ser un ateíto de mierda. No ahondaré más en esta larga etapa.

A los 26 empezó el verdadero cambio en mi vida. Tuve un punto de inflexión. Me fue bien en todo a partir de que empecé a entender que yo no era ateo. Lo descubrí mientras estudiaba para exámenes en la universidad. Mientras estudiaba, ponía documentales para estar oyendo sobre personalidades, culturas y religiones. Los documentales que más me encantaba oír era sobre el Islam. Dicha religión me ayudó a abrir los ojos ya que descubrí que yo no era ateo, si no que dicho de una manera correcta; yo no era cristiano. No me convertí al Islam, pero gracias a esta religión a la que le tengo respeto, me volví de nuevo creyente en Dios.

Siempre a los 26 y hasta la fecha, casi por casualidad, escuchando más documentales escuché hablar sobre el solipsismo. Si busca esa doctrina filosófica en Wikipedia, obtendrá la definición más elemental, que dice que uno solo puede estar seguro de su existencia, de nada más. En eso se resume, yo podría agregarle cien mil palabras más, pero en esencia le agrego a que uno puede ser capaz de producir una acción a partir de una reacción. "Pienso, luego existo" así dijo René Descartes; eso mismo es el solipsismo del que ya he hablado mucho antes en este blog. 

Actualmente creo en Dios. Creo en su divinidad y que estoy sujeto a su voluntad. Todo lo que ha ocurrido en mi vida, ha sido porque Él así lo ha predispuesto y yo lo acepto de la mejor manera. No asisto a ninguna iglesia. Me gustaría encontrar algún grupo de pensadores, no necesariamente filósofos, con los cuales ir a hablar sobre nuestra existencia en la Tierra. Si conoce sobre algo parecido, hagamelo saber en un comentario. Bendiciones.

De acuerdo a South Park, al Reino de los Cielos
únicamente pueden entrar los mormones.

13.7.13

Jóvenes sobrevalorados subvalorados

     De todos es bien sabido que la taza de natalidad a nivel mundial crece de manera exponencial, en algunos países más y en otros menos. Esto como consecuencia nos trae una realidad innegable y es que la edad promedio de todos los países decrece año con año, y es que la taza de natalidad es mayor que la taza de mortalidad en todos los países. Así pues, hay países en los que la edad promedio sigue estando alta, digamos arriba de los 30 años principalmente en países europeos como Francia, Noruega o Suecia. Pero hay países que casualmente caen en la categoría de subdesarrollados en los que su edad promedio es menor de 20 años, y hay algunos que de hecho no llegarían ni a la mayoría de edad conocida en el mundo occidental como son los 18 años. Planteado lo anterior es que quiero escribir sobre el tema de este artículo: ¿Qué valor tienen los jóvenes de hoy en día en la actividad de un país?.

     Cuando veo fotografías o noticias viejas de mi país El Salvador, veo cómo antes muchas actividades que hoy en día son desarrolladas con total normalidad por jóvenes, eran desarrolladas antes por hombres mayores; por ejemplo me refiero a los desfiles en las ciudades o pueblos, cuando los gobiernos municipales desempolvaban los instrumentos músicales y unos hombres ya mayores salian por todas las calles del municipio haciendolos sonar y le avisaban a todo mundo que las fiestas habían llegado al pueblo. Hoy en día los encargados en dar ese tipo de aviso, en su mayoría son muchachos que apenas llegan a los 18 años y que lo único que tocan es un ritmo llamado batucada, el cual hasta el siglo pasado no lo conocíamos en El Salvador, pero hoy aparentemente es lo único que saben tocar la mayoría de jóvenes. Y es que aparentemente es fácil porque solo abren las piernas, se ponen un tambor entre estas y empiezan a caminar cascorbos dandole con las manos a los tambores, cual carnaval brasileño pareciera.

     Pero de ninguna manera esto se queda ahí nomás, ese fue solamente un ejemplo. ¿Qué es lo que no falta en el discurso de los políticos?, pues mencionar algo tan populista como: "porque ustedes los jóvenes son el futuro de El Salvador". Okay, pongamos en contexto eso, y es que cronológicamente todos seremos el futuro, digo, un ancianos de 80 años, dentro de 10 años será el presente del futuro de El Salvador, no solamente los jóvenes de 18 años. Pero y es que ¿por qué dicen esas cosas los políticos?, pues sencillamente porque cada periodo electoral, la cantidad de votantes aumenta porque hay más jóvenes y son la principal carnada para esos ancianos que nos gobiernan generación tras generación desde que El Salvador es El Salvador. Algunas veces esos ancianos ponen a sus nietos en cargos de elección popular, pero siempre estarán bajo la atenta lupa de la estirpe que llevan en la sangre, y es que ellos solo sirven como fachada para que los muchachos de hoy en día se identifiquen con los nuevos políticos.

     Ponga atención con lo que escribiré a continuación porque en realidad es lo que pienso yo, una persona de 23 años: las personas deberían de tener voto político, no a los 18 años, sino hasta los 30 años, porque es hasta esa edad cuando se espera que el humano promedio haya madurado. Mientras se es un joven es fácil que los políticos lo usen como carne de cañón para hacer proselitismo político y defender una ideología que ellos ni conocen, pero que les han contado que es la correcta. Una vez un tipo me contó que un profesor de la universidad, les había pedido que para la próxima sesión de clases, cada estudiante debería mencionar a un personaje historico al que admirasen mucho. Resulta que una chica de 17 o 18 años, llevó hasta una fotografía del Che Guevara, y el profesor sencillamente le pidió que se parara y les contara a todo el salón cual de todas las hazañas de el Che Guevara la inspiraba más y que les dijera un poco de la biografía de el argentino. A la muchacha sencillamente le empezaron a temblar las piernas y tuvo que confesar que ella no sabía nada del Che Guevara, más que es la figura historica que más se ha estampado en las camisas. Independientemente sea derecha o izquierda, lavarle la mente a un joven es relativamente fácil, por eso considero yo que hasta los 29 años todos deben ser ignorados políticamente hablando, por supuesto, incluyendo a un servidor como lo soy yo también.

     Pero bien, prosiguiendo con el tema, en los últimos años la cantidad de subempleo en el país ha aumentado bastante, y es que yo no recuerdo que en los 90 se subieran tantos vendedores informales a los buses, o andara tanta gente ofreciendote cosas en las calles. Algo que tienen en común todas esas personas es que están jóvenes; y no digo que lo que hagan esté mal, es más, quizá yo me vea en la necesidad de hacer eso algún día, pero es lógico pensar que un país en vías de desarrollo como El Salvador, no tenga la capacidad de introducir al mundo laboral a tanto joven todos los años, y es que además de eso, debido a las exigencias que la globalización plantea como lo son el cumplimiento de normas y metas, mucha mano de obra requerida en estos días debe ser profesional, cosa que en una cultura como la salvadoreña es difícil de obtener. Y es que los jóvenes que se gradúan año con año de bachillerato, están mal preparados, yo doy fe de ello, porque durante 11 años de preparación en el sistema educativo publico siempre fui sobresaliente, pero una vez que entré a estudiar una ingeniería a la universidad, fui a darme cuenta que fueron 11 años en los que apenas y aprendí a leer y a contar con las manos.

     Así que bueno ¿qué valor tienen los jóvenes hoy en día?. Pues son buenos para vender teléfonos, hacer proselitismo político, ponerse un tambor entre las piernas y tocar ritmos brasileños y para escribir blogs creyendo que tienen buenas ideas. Si quiere juzguenos usted mismo, pero para mí, ser joven está sobrevalorado.

     Para ir finalizando le dejo el tipíco discurso genérico y pedorro que llevan los jóvenes grabados en su cabeza hoy en día: 
"Nosotros los jóvenes somos el futuro de El Salvador, en nuestras manos está el verdadero cambio que este país necesita. Somos la esperanza del mañana. Siempre que pensemos con "positives" y creamos en Dios podremos cumplir todos nuestros sueños. Somos especiales porque no nos conformamos, somos únicos. Todo el mundo nos está viendo porque esperan grandes cosas de nosotros. Somos únicos, somos inteligentes. Trabajando en equipo saldremos adelantes. A nosotros nadie nos engaña, somos muy astutos, y si bien es cierto este evento donde estamos reunidos es patrocinado por miembros de "X" partido político, sabemos que lo han hecho sin fines ocultos; y es que en verdad ellos nos quieren mucho a los jóvenes y confian en nosotros para que los relevemos pronto. Todos creemos en Dios y sabemos que solo así sacaremos adelante al país. Bueno amigos, disfrutemos con "positives" la fiesta sana que tenemos y a continuación la banda de batucada "Los positivos del Señor", nos deleitarán con su bella música".

19.12.12

Me cago en usted

     Hola, ¿cómo están?. Francamente no me interesa conocerlo, pero es el protocolo social que todos usamos cuando nos encontramos a una persona en nuestro camino. Si la persona está bien, eso nos parecerá de lo más mundano y excretable. Si la persona se encuentra mal, eso nos servirá como combustible de chismes, al menos fuera como mal ejemplo, pero no lo será así ya que nosotros cometerémos sus mismos errores más tarde.

     La humanidad cada día que pasa me da muchísimo asco, se los digo de corazón, me duele saber que la Tierra está infectada de nosotros parásitos. Si bien por un lado amo a mi núcleo familiar y se los hago saber, también amo a los animales de todo el mundo, pero todas las demás personas, por mí que se vayan en un caño y que nunca regresen a ver la luz del Sol. Tan majestuoso astro que nos brinda su energía, aúnque algunos no la aprovechan.

     Yo no creo en la ignoracia, ese término me parece de lo más ignorante. Yo creo en la falta de sapiensa, en eso sí creo señor. Estamos finalizando el año 2 012 y la falta de sapiensa impera en todos los niveles sociales: hay gente que sigue pidiendole cosas a Dios; que creen que el 21 de diciembre se acabará el mundo; que creen que habrán tres días de obscuridad; insisto, que le piden a Dios adjudicandole una voluntad perfecta por el simple hecho que mientras más le piden, Él más les hace comer materia fecal. Ésta generación de jóvenes ya se les adelantó a los que están haciendo fila para irse por el caño. En la red llamada Internet los jóvenes se expresan como perfectos tarados, yo leo cosas que me dan ganas de extirparles las gonadas para que no procreen; y lo peor esque su falta de sapiensa les da risa y a los demás que les leen también les da risa porque ellos están en los mismos errores. Los jóvenes presumen de ser únicos, pero en realidad son el mismo pupú en un saco de inmundicia, y su falta de sapiensa solo les da risa. Ojo, que debo aclarar que yo siempre he sido defensor de que uno mismo es el que debe de reírse primero de uno mismo y admitir que la cagó para luego no cometer ese mismo error; pero los muchachos de hoy en día se rien con total seriedad, y quizá no se dan cuenta que el eco de sus risas dice "mirenme, soy pendejo".

     Hace diez años, el "ufólogo" (perdonen las comillas pero yo pienso que esa palabra deberían retirarla de la RAE) Sixto Paz Wells, dijo en un programa de televisión, que en 2 012 la humanidad dejaría de evolucionar físicamente y empezaría a evolucionar mentalmente, es decir a un estado de coinciencia más clara. A esa corta edad pensé que esa iba a ser una maravilla, la panacea a tanto sufrimiento, pero hoy medito que esa evolución mental, que lógicamente no se dará, pero que si se diera a lo mejor nosotros mismos la jodieramos como lo sabemos hacer con todas las cosas. Las personas no cuidamos nada, yo me incluyo. Saben, si alguna vez una civilización avanzada nos visita desde una galaxia lejána y nos aniquila, yo voy a ser el primero en saltar sobre su rayo láser a que me incineren hasta los huesos.

     Pasen un lindo fin de semana.

5.7.12

Sea una persona en paz

     Alguna vez escribí al respecto del orgullo, en esa ocasión lo toqué desde un punto de vista arrogante, sin embargo hoy vuelvo a escribir respecto a la misma sensación, pero visto desde un punto de vista honorario.

     ¿Algúna vez usted ha tenido la chance de hacer algo que no debe hacer?, mucha gente sí. Yo hoy tuve la chance de hacer algo que academicamente me habría dado mucha alegría, pero no lo hice, porque no debía hacerlo. No ahondaré en detalles pero solo puedo decir que no era nada grave, pero que sin embargo si lo hacía no me iba a sentir tranquilo conmigo mismo, anoche no pude dormir bien porque sabía que si lo hacía estaba cometiendo una gran injusticia. hay personas que sí lo hicieron, no comentaré sobre éllos ya que cada quien es libre de hacer lo que quiera mientras no afecte a los demás, lo que me deja en que pensar es la clase de mentalidad horrible que tienen al no tener tan siquiera un poco de conciencia con lo que hacían.

     La paz consigo mismo es la dicha, y no hay mejor forma de encontrarla que haciendo solo lo correcto, no deberle nada a nadie es una virtud subestimada de nuestros días, pero que es importantísima. Después de todo hoy nuestros países le deben el alma al FMI, no es de extrañarse que los ciudadanos insensatos no tengan escrupulos para engañarse a sí mismas y que a su vez pasen por encima de los justos.

     Saben, éste blog a crecido mucho en los últimos seis meses, ya tiene la misma cantidad de visitas que en un año y sin hacerse nada de publicidad, así que lo que a continuación escribo probablemente poquitas personas lo lean, de cualquier manera como ya lo dije estár en paz consigo mismo es la dicha, y lo que quiero decir es: "yo no soy corruptible". Sí mi querido lector, a mis 22 años la verdad he hecho pocas cosas por las que en verdad sentirme plenamente orgulloso. Les seré sincero ésta vez: nunca he trabajado y voy mal en los estudios (en España me llamarían "nini"), nunca me enseñaron un oficio; hoy tengo 22 años, no tengo vicios, soy limpio, ordenado y respetuoso y jamás he sido corrompido por ninguna clase de poder, pero en el mundo actual todo eso importa un carajo, a la gente no le importa que pasés tus materias copiando, que mintás en tu currículum, que seás un malhablado, que seás un vicioso, que no respetés ni a tu madre, y podría seguir escribiendo una larga lista seguramente. A la gente solo le importa que seás lindo y que todo lo malo que hacés lo tapés con picardía.

     No escribo éste artículo como señal de debilidad, yo sé que hay que ser fuerte y seguir luchando, unicamente quería escribir en mi diario la sensación que tengo al saber que por más noble y leal que uno sea, en la practica eso no es lo importante. 

     Hasta la próxima.