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25.9.16

En tierra de ciegos, el tuerto es el rey

En tierra de ciegos, el tuerto es el rey.
     
     Tenía mucho tiempo de no ir a metrocentro a realizar alguna actividad. Ultimamente solamente lo atravesaba para ir a tomar algún autobus sin detenerme a interactuar con el lugar y sus entrañas. Así que en este plan adopté otra posición y me detenía a observar los negocios y los compradores. Casi en su totalidad, las personas que andaban ahí un domingo en la tarde, eran personas con falsos aires de grandeza. Parecía que toda la gente a la salida se iba a subir en un Ferrari y se iban a ir a sus mansiones. Todos se miraban sobre el hombro con una ignorancia atrevida. Mientras tanto estaban los vigilantes subidos en unos banquitos que les permitía ver 10 cm arriba de la estatura promedio de nosotros los salvadoreño. Una supuesta autoridad que inconcientemente el rebaño acepta.

     Mientras caminaba en medio de toda la multitud, paradójicamente me sentía como un tuerto en tierra de ciegos. Soy una persona con muchos defectos, que si bien he dado un paso hacia el verdadero conocimiento, aún estoy lejos del sentido de las cosas. De lo que estoy seguro es que no estoy tan vacío como esos individuos que llevan en una mano sus bolsas de Prisma Moda, Sanborns o Simán y sosteniendo un Starbucks en la otra, mientras se dirigen a agarrar la 29 o la 44 y pelear por ir sentados en todo el camino.

     A lo mejor ud. se siente agraviado por lo anterior. Ese no es mi problema, porque no puedo interferir en sus habitos y conducta, pero si ese es el caso y se siente de esa manera, la próxima vez que realice un tour bajo estas características a un centro comercial, sepalo: ahí no importa ideología política o religión, todos se ven tan vacíos y sin una pizca de inteligencia debajo de la ropa.

     No me malentienda, usted puede ir a comprar libremente lo que quiera donde le de la gana, pero sentirse con un estátus elevado solo por haber comprado unas gafas oscuras de 90 dolares para las que ahorró todo el año, no hará que suba en el escalón de la evolución sino todo lo contrario.

9.8.14

No soy de tu estadística

     Por experiencia propia lo digo, en mi país si alguien critica a ARENA, automáticamente pasás a convertirte en un "guerrillero ideologizado al que le pagan por defender al Frente". Si alguien critica al FMLN, automáticamente pasás a ser un "arenero de champa imbécil que come frijóles y eructa pollo". Estamos bien polarizados. Así que le adelanto que en este breve artículo, me convertiré en uno de los segundos, que mencioné por un breve momento.

     El gobierno dice que hoy hay más empleo que con ARENA. Yo no tengo empleo, y más bien creo que hay más porque hay más gente, pero la proporción es igual o menor que antes; por ejemplo, si antes tenía empleo un millón de personas de entre cinco millones, la proporción era de 0.2, y actualmente a lo mejor tienen empleo uno punto cinco millones de personas de entre siete punto cinco millones de personas, la proporción sigue siendo la misma a pesar que halla más gente asalariada.  Lo siento gobierno, no entro en tus estadisticas. Por mi mismo comportamiento introvertido no conozco ni un solo "contacto" que me ayude a entrar a ningúna parte.

     El presidente del país, también dijo hoy que los ingresos familiares han mejorado apróximadamente en 50 dolares en comparación con digamos hace 2 años. Y bueno, otra vez, yo no entro en esas estadisticas. Mi familia sigue teniendo exactamente los mismos ingresos en los últimos seis años, con todo y lo que los costos de inflación significan. A lo mejor el presidente usó la misma fórmula de Rodrigo Avila en la campaña electoral del 2009, cuando este dijo que los ingresos de los salvadoreños habían mejorado porque hoy todos tenemos celular y hay más carros. Desconozco si las organizaciones internacionales manejan esos indices para medir el crecimiento económico de un país. Mi teoría de por qué hay tanta tecnología cara en nuestras manos es porque la televisión nos ha dicho que así debe ser y bueno, en el tema de los carros pues les comento que mucha de esa gente que tiene carros, les toca comer frijolones los 3 tiempos los 7 días. En mi familia no tenemos carro pero al menos podemos comernos un pollito o un pescado cuando queremos. La televisión nos ha enseñado como en Estados Unidos toda familia "normal" tiene carro y celulares de punta, ¡hey! no nos quedemos atras.

     Cambiando de tema: ¿recuerdan el artículo anterior en el que hablé de la maravillosa obscuridad que presencié? El martes volví a subir al techo en la madrugada, pero esta vez las lamparas del alumbrado publico estaban encendidas, aunque justo en el instante que puse un pie en mi sitio para contemplar la obscuridad como por arte de magia todas se apagaron y presencie por cinco minutos de nuevo esa obscuridad tan llena de vida y pureza. Que raro lo de la luz, cierto; pero más raro es que en el instante que decidí no seguir ahí y me puse rumbo a la primera planta, las luces del alumbrado publico volvieron a encenderse. No tengo una mínima idea de como pasó eso, nadie controla esas luces ya que tienen fotosensores que como su nombre lo dice reaccionan ante la luz, lo que se es que se apagaron y encendieron justo para que admirase la bendita obscuridad que me rodeaba. No me quedó de otra que dar las gracias en la obscuridad a quién quiera que haya hecho eso.

12.4.13

Pobres que discriminan pobres

     El Salvador, un país de casi siete millones de habitantes, donde más del 90% de estos, vivímos en la pobreza, y sin embargo la mayoría como un coro al unísono ven de menos a los pobres, les llaman: ladrones, violadores, extorsionistas, estafadores, mentirosos, etcetera. Ahora bien, esto tendrá su razón de serlo, y eso es lo que intentaré explicar en este corto artículo.

     Vívimos en un país, donde cada vez que encendemos la televisión para ver los comerciales, porque vale la pena aclarar que hoy en día vemos más comerciales que programas, nos damos cuenta que los dichosos anuncios están divididos etnicamente. Por una parte cuando vemos anuncios del tipíco estereotipo de la familia estadounidense, solo aparecen familias salvadoreñas de piel blanca, aparecen en anuncios de restaurantes, residenciales, centros comerciales, hoteles, carros y algunos más. Por otra parte cuando vemos anuncios que en su mayoría son de empleos que no requieren un nivel profesional, solo vemos a gente de piel morena y con ropa sencilla, aparecen en anuncios de: mercados, aparato público, mitines de partidos políticos y algunos similares. Pero esta tendencia se extrapola afuera de la televisión, ya que el otro día recuerdo que venía en el bus, y pasé viendo una gran valla publicitaria donde aparecía el típico hombre morenito, pequeño y gordito, vendiendo café; ¿por qué no ponen a un hombre rubio, alto y delgado vendiendo café con semita?.

     Bueno, lo que quiero decir es que los medios de comunicación nos enseñan a etiquetar a las personas, asociamos diferentes rasgos anatómicos a pobreza. Lastimosamente esto no termina ahí y algunas personas asocian la pobreza a los tipos de malhabientes que mencioné al principio de este artículo. Yo soy pobre y por lo tanto mis relaciones sociales las hago con otros pobres, y una vez escuché decir a uno de esos pobres que las personas que viven frente a un centro comercial de las afueras de la capital, son todos unos delincuentes porque viven en casas de lamina y cartón y las han construido a la orilla de una quebrada o río sucio. Sentí pena ajena cuando escuché que esta persona exponía lo que pensaba sobre las personas que viven en casas humildes, y sentí más pena al ver que los demás pobres que lo rodeaban asentían con la cabeza.

     Hay una anecdota que cuenta Eduardo Galeano, en "Patas Arriba. La escuela del mundo al revés". Menciona como una vez en Brasil, un hombre negro iba conduciendo un carro de lujo; en eso lo detuvo un policía y lo tuvo por 2 horas interrogandolo ahí en la calle, preguntandole ¿a quién le había robado ese carro?, y le exigía que le confesara, porque un hombre como él no podía ser dueño de tal máquina. Lo triste del caso era que el policía también era un negro. Tal parece que no solo en mi país hay pobres con la cabeza hueca, también los hay en varios países, al menos en Brasil.

     Algunas vecez, cuando voy en el bus y voy viendo por la ventana a tanta gente con empleos informales y algunos apenas vendiendo con una bolsa de dulces baratos, me da mucho que pensar porque no podría imaginarme el difícil día a día de todas esas personas. O también a veces que yo voy sentado comodamente en el bus, y se sube una anciana, pero el bus ya va lleno y le toca irse parada, cuando en realidad ella ya no está para ir incomoda en uno de esos vehículos siniestrables. Pero si usted ha leído un poco mi blog, sabrá que a mí no me agrada mucho que digamos la gente, y hay que saber distinguir entre la situación y la persona. ¿A mí me da lastima la situación, o me da lastima la persona?. Si usted es la persona que vende dulces baratos o si usted es la anciana que por su edad debería andar viajando en carro, le notifico que si es así es porque usted así lo eligió. Me da lastima cuando un perro está abandona en la calle, ya que él no es el responsable de su situación sino que fue una persona la que lo abandonó; el perro no bebe y no es imbécil, las personas sí, están en sus situaciones porque tomaron malas decisiones y quizá las acompañó el vicio de el alcohol. Conozco a una persona que ha pasado por momentos muy difíciles en su vida, pero jamás buscó excusas para ingerir alcohol y drogas, y esa persona ahí está cada día prosperando poco a poco. A lo mejor el vendedor y la anciana no aprovecharon las oportunidades que tuvieron. Pero igual, a lo mejor no le compraría un dulce al vendedor, o no le daría mi asiento a la anciana por lo que ya les exploqué antes; pero nunca me atrevería a discriminarlos o a creerme alguien mejor que ellos. Yo simplemente miraría a una persona más.

     Desvarié un poco, mis disculpas. Volviendo al tema de que ser pobre no es ser delincuente, quiero agregar también que algunas veces, esos pobres que discriminan pobres no se dan cuenta que los que más roban y más delitos contra la integridad física cometen, son personas que tienen muchas comodidades, conseguidas precisamente por el usufructo. Los pobres que discriminan pobres, esos hipócritas cada vez que ven a un diputado o a un ministro ahí están dandole la mano y felicitandolo por su labor; cuando en realidad es probable que la mayoría de ellos le hayan robado más dinero que todos los ladrones pobres que ha conocido en su vida. Pero si los pobres que discriminan pobres, ven a alguien vestido con ropa desteñida o sin mucho cuidado físico personal, ahí están tratando de repelerlo con miradas frías y críticas a sus espaldas. Me cago en el estomago de los pobres que discriminan pobres y más cuando son hipócritas. La discriminación es algo feo y serio, pero se vuelve algo tonto y burlesco cuando la comete un semejante. Esos mismos semejantes que andan de aquí para alla, recargando sus dos "coras" de saldo a su Black Berry de 20 dolares; o que usan camisas "Lacoste" de 3 dolares; o que presume que tiene internet de 1 MB en su casa; o que presumen que viaja en buses de 2 dolares cuando va al interior del país.

     Felíz fin de semana.

15.6.12

Eliminatorias mundiales: El Salvador - México

     Muchas cosas suceden por neglicencia, entiendase por descuido, al creer que nosotros ya tenémos todas las situaciones totalmente controladas. Desde una simple planificación a corto plazo, hasta proyectos a futuro que se van viendo cada vez y más lejos ora por pequeños detalles, ora por detalles mas grandes que nos mueven nuestro proposito de poco a poco, o simplemente por circunstancias que ni nosotros mismo alcanzamos a comprender el por qué. De éstas circunstancias es que quiero expresarme, yo las llamo "estupidez" y "holgazanería".

     El Salvador, tierra de estupidos y holgazanes, donde las ideas se quedan en ideas y los proyectos solamente esperámos que alguién más los haya no solo hecho, sino que terminado también. Seguímos en el mismo lugar desde 1,980. Los únicos que han avanzado son los que hoy odiamos, mientras nosotros estámos quietos, pasivos, esperando que alguién más venga a hacer nuestro trabajo. Nos sorpenden los nuevos acontecimientos y lo peor es que le seguímos buscando explicaciones divinas a todo.

     Nueve millones de cerebros, en veintiun mil kilómetros cuadrados más otros lugares conocidos, jamás lograran sacar a éste país adelante. Hay muchísimos países que con menos población salen adelante, porque a mi que no me vengan con la excusa que por la alta densidad de gente es que estámos mal, ya que entre más gente hay, las cosas deberían funcionar mejor porque hay más mano de obra calificada. En mi país funciona al contrario, entre más gente hay, más abusivos te encontrarás en la vida. Los mismo abusivos que se quejan que están mal por culpa de otros abusivos. Porque paradojicamente al final el salir adelante aca, lo único que significa es ser "vivo", es decir astuto, no es sinónimo de ser disciplinado y constante como debería ser.

     Seguirémos buscando excusas para nuestros errores, mientras los "vivos" siguen hacía adelante, porque ésta es nuestra idiosincracia, la de una sociedad que lleva 32 años pensando que ganarle un partido de football a México es sinónimo de grandeza en todos los aspectos, cuando en realidad eso no significa nada.