27.3.13

El coeficiente intelectual no existe

     En la era de la informática se pueden leer muchas cosas en internet. Hay datos muy interesantes que siempre han estado ahí, pero que por el poco acceso a la información que antes se tenía, muchas vecez ni los sabíamos. En los últimos años, toda esta cantidad de información está a la mano de todo aquel que tenga  una conexión a internet, cito un caso en específico: el coeficiente intelectual y los diferentes test que hay online para calcularlo.  Cualquier persona que quiera saber cual es su coeficiente intelectual solo necesita escribir en google las palabras correctas, y este le dará cientos de enlaces a páginas donde se lo "calcularán" tras una serie de pruebas en un lapso de tiempo determinado.

     Recuerdo como desde hace algunos años, se maneja el dato de que los humanos, solo utilizamos el 10% de nuestro cerebro; lo que nos lleva a pensar que si lograramos utilizar un porcentaje relativamente cercano al 100% seríamos una especie de semidioses terrestres. Afortunadamente para los intereses de la sapiensa, ese dato se va poniendo en su contexto verdadero de una manera paulatina, y es que lo que en realidad pasa es que los humanos usamos el 100% de nuestro cerebro todos los días, el detalle está en que el cerebro está divido en varias zonas que controlan nuestras acciones de una manera independiente con otras zonas, por lo que siempre utilizamos pequeños porcentajes de nuestro cerebro, pero nunca es la misma zona si se hacen diferentes acciones; es decir, si usted va manejando en su carro usará una parte de su cerebro, pero si en ese momento alguién le habla por teléfono, entonces usará otra parte de su cerebro y la que usaba para manejar su carro pasará como un proceso a segundo plano. Vale la pena decir que es por ello que los accidentes de transito son tan comúnes cuando alguien va conduciendo y hablando por teléfono al mismo tiempo, porque el cerebro al igual que una computadora, solo puede manejar un proceso en primer plano a la vez; es decir que el usuario (entiendase usted) conscientemente solo puede hacer una sola cosa a la vez, lo demás que haga no lo hará bien, por su puesto a menos que sea un acto reflejo como respirar o parpadear, esos últimos vienen siendo analogos a los procesos demonios en informática.

     Aclarado lo anterior, que por cierto es importante para explicarle por qué el coeficiente intelectual no existe, me remito a lo siguiente: una persona que es la mejor para hacer algo, puede ser la peor para hacer otra cosa. El coeficiente intelectual no es una magnitud mesurable, eso quiere decir que no tiene unidades y no es ni siquiera una magnitud física. A nadie se le escucha decir: "Yo tengo 120 Einsteins de coeficiente intelectual", - "Pero yo te gano, yo tengo 82 Copérnicos". Yo leo en internet, como a mucha gente le gusta presumir sobre su coeficiente intelectual, presumen sus cantidades de 3 digitos. En internet se lee como niñas y niños obtienen C.I. mayores que los de genios como Einstein, pero esas son puras patrañas. Me pregunto yo, ¿será capaz cualquiera de esas personas que tienen mayor C.I. que Einstein o cualquier otro genio de la ciencia o el arte: postular la próxima teoría de la relatividad, escribir la próxima sinfonía magna de la música clásica, pintar otra capilla sixtina, escribir otro Hamlet?. La respuesta es sencilla: No.

     Si hemos de medir el C.I. de cada individuo, pidamosle una serie de pruebas que incluya escribir una opera, narrarnos un poema, explicarnos fenómenos naturales en base a matemáticas, y que nos plantee una solución viable a la crísis política y social de las naciones. Ir a resolver una serie de acertijos y pruebas de percepción a nadie lo hace un genio, claro, tampoco le hace daño, pero eso no significará nada, al menos no debería de.

     La Universidad de Cambridge, tiene un test lo más parecido a calcular un correcto C.I. ya que no lo hacen de manera general, sino que son pruebas específicas para cada zona cerebral de interes. Las categorías de la prueba son: memoria, razonamiento, concentración y planeamiento. Si usted obtiene una buena puntuación en cada prueba de cada categoría, efectivamente usted es una persona bastante inteligente; si obtiene buena puntuación en algunas y mala en otras pues es una persona exactamente igual a como somos millones alrededor de todo el mundo. Pero si usted cree que en verdad es un genio y no porque obtuvo 150 en una prueba palurda que hizo gratis en internet, sino porque usted en verdad lo sabe; dejeme decirle que usted está a tiempo de sacudir el mundo. Invente algo, una buena música, un nuevo programa informático, implemente el viaje en el tiempo, invente ya el Play Station 5. Yo creo que cualquier persona que haga lo anterior por meritos propios, es y debe ser reconocida como un genio en la historia de la humanidad. Pero una persona que se sacó 170 en un test de C.I. no es más inteligente que nadie que usted conozca, incluyendolo a usted.

     Mozart, Beethoven, Bill Gates, Steve Jobs, Copérnico, Galileo, Picasso, Van Gogh, incluso Hitler y está claro que muchísimos más, fueron personas muy inteligentes que le movieron el tapete de forma buena o mala a todo el mundo. Ellos no necesitaron que alguien les anduviera calculando su C.I., ellos simplemente tuvieron una idea, y la implementaron. Esa capacidad de tener grandes ideas, es la que pocas personas tienen en el mundo, y es lo que en verdad los hace ser genios, no un número de tres cifras que le dan gratis en internet.

23.3.13

No es una introspectiva al salvadoreño

     Quizá, en los últimos años abundamos los blogueros que intentamos hacer una introspectiva de la sociedad, somos muchos. Tengo ganas de hacer una, pero no leerá nada especial que usted no haya leído ya en quinimil blogs más. Yo vivo en El Salvador, puedo hacer una sobre este país, pero casualmente el comportamiento en un país de una determinada región es similar al de los países que lo rodean, por lo que sería injusto decir que usted ha leído introspectivas salvadoreñas, cuando en realidad son introspectivas de muchas partes de América Latina, pero que nuestro corto campo visual que no va más haya de la punta de la nariz, no nos deja verlo.

     Los salvadoreños no somos especiales, no somos nada únicos. Las cosas que hacemos mal, alguién ya las hizo peor. Con las cosas que hacemos bien, ocurre lo mismo. Si bien, no dejan de ser molestas algunas conductas que tenemos para encarar diferentes situaciones. Conductas que por más que en mi mente las abro con un bisturí y las veo de adentro para afuera, de abajo hacia arriba y en todas direcciones; no termino de comprender por qué actuamos de determinadas maneras.

     No entiendo por qué muchos hombres, escupen tanto. Usted llega a un lugar y hay un hombre ahí, ese hombre lo más seguro que haga recien lo vea a usted será recoger saliva con un sonido gutural y luego escupirá. Quizá su instinto primitivo les indica que tienen que marcar su territorio. Ese es un acto reflejo, porque lo hacen inmediatamente miran a alguién, algunos lo acompañan esto acomodandose con la mano derecha, los organos reproductores desde afuera del pantalón. No importa quién esté frente a esa clase de individuo, siempre hacen eso. Quizá tienen una homosexualidad latente que los inhibe a aceptarla frente a los demás y necesitan demostrar su virilidad de esa manera. Yo siempre que veo eso, digo en mi mente: "Hombre, yo sé que eres homosexual, no tienes que probarle a nadie que no lo eres, sé feliz, a muchos no nos importa tu preferencia sexual". Todo eso lo pienso empezando por el acto de ver escupir a alguien.

     Mucha gente vive su vida compitiendo. Les dices: "me duele la cabeza"; te responden: "no jodas, a mí me duele más". Les dices: "Mirá mi celular nuevo"; te responden: "pero y ese puede hacer lo mismo que el mio". Les dices: "Tengo fiebre"; te responden: "¡Ja!, y eso que no me viste como estaba ayer en la noche yo, si hasta hielo me puse en la frente". Les dices: "ayer me asaltaron 3 sujetos"; te responden: "No'mbre, a mí la semana pasada seis mareros me salieron en la calle". Creo que dejé claro mi punto; y es que yo conozco a muchísima gente que se comporta de esa manera, gente de toda mi confianza inclusive, que si alguien les cuenta algo, ellos buscan en su archivo mental un evento en el que le ganen a esa persona. En todo el país hay gente así, que a mi ver son muy egocentricos, ya que no son capacez de interesarse en lo que le sucede a la otra persona, sino que siempre creen que todo trata sobre ellos y piensan que la otra persona siente necesidad de conocer datos similares sobre su vida. Salvadoreños, a poca gente les interesa su vida, y creanme que al menos a tres cuartas partes de personas con las que se relacionan al día, les importa su egocentrísmo, porque esa misma cantidad de gente es igual o peor que ustedes.

     Hay personas que se comportan como si hubieran salido todos de la misma fábrica, ojo, como producto manufacturado, no como empleados. Haga la prueba, vaya a pagar alguna factura como el agua o el teléfono a alguna oficina correspondiente. De entrada verá como casi toda la gente está con sus facturas en la mano en un lugar visible, y a veces hasta las levantan supuestamente para moverlas y darse aire, pero en realidad yo sé que lo hacen para que todos los demás veamos que lleva su factura. Quizá si no hacen eso, tienen miedo que el vigilante del establecimiento se les acerque y les diga: "mire, su conducta es sospechosa y está poniendo nerviosos a los demás clientes porque vemos que usted no trae nada en las manos (¿Captan la ironía?). Le voy a pedir que se salga de estas instalaciones físicas y no vuelva hasta que nos venga enseñando en las manos la factura que va a pagar". El comportamiendo de la mayoría de salvadoreños es de fábrica, o quizá, quizá, quizá sea porque ven mucha televisión y ahí en su subconsciente les clavan como deben de comportarse ante diversas situaciones sociales, y que si no lo hacen así, deben de estar al tanto que pueden ser catalogados como unos bichos raros salidos de otra dimensión.

     Les doy mi palabra que algunas veces no quisiera ser como soy. No soy un buen ejemplo en ningun aspecto de la vida, pero al menos quisiera que mi consciencia fuera un poco más como la de cualquier salvadoreño y disfrutar de las babosadas que disfrutan los demás, pero no puedo porque a mí todas esas babosadas y sus comportamiendos ante esas babosadas me parecen denigrantes y atentan contra la integridad mental de quien los realice. Definitivamente mal de la cabeza no estoy, además de estar lejos de ser un sociopata y no tengo bipolaridad. Soy igual las 24 horas del día,  mis amigas, amigos y yo nos reímos todos los días y ellas y ellos no son como yo; pero de alguna manera sé que así como soy me acompañará toda la vida y jamás me sentiré realizado en una sociedad de profundos estereotipos y enajenación mental. 

Felices vacaciones.

14.3.13

El problema son los salvadoreños

     El Salvador es un lindo país, tiene un clima bastante agradable, si bien hace calor, pero no es un calor sofocante como en otros países, en la capital no sobrepasa los 30° y en las zonas más calientes no sobrepasa los 35°,  uno puede desarrollar su vida de lo más normal con este clima. Las pocas semanas que hace frío es un frío bastante tolerable, en la capital no baja de los 15° y en las zonas altas no baja de los 5°. Tenemos lindas playas y montañas donde se puede pasar de maravilla con la família y amigos y las cuales por la geografía del país están muy cerca las unas de las otras. La comida es una exquisites, la base principal es el maíz y de este producto que abunda en esta tierra, se hacen muchísimos platillos que se han heredado desde hace varíos siglos. Yo invito a todos los que lean este artículo y no sean salvadoreños, a que se den una vuelta por mi lindo país y comprueben las maravillas de las que les he escrito hasta el momento, porque claro, no todas son maravillas, mi país como cualquier otro también tiene sus problemas, y el principal problema de El Salvador, somos los salvadoreños.

     Somos unas personas bien pequeñitas y gorditas que siempre estamos viendo como nos aprovechamos de los demás, y que siempre estamos quejandonos de todo. Si usted piensa venir a nuestro país, permitame advertirle que ya sea que entre a comprar algo a un comercio pequeño o uno grande, los empleados uno a uno, desde el de la entrada hasta el del fondo, intentarán hacerlo gastar más dinero del que usted planeaba utilizar. Le dirán artimañas baratas como: "esto es lo que usted siempre ha estado esperando", "usted es uno de nuestros clientes preferenciales", etcetera. Practicamente le querrán dar a entender que el negocio para el que trabajan está dispuesto a perder dinero solo para que usted compre lo que ellos le están ofreciendo.

     Si usted después de lo anterior no quisiera entrar a ningún centro comercial, no se preocupe, que cualquier salvadoreño que se encuentre en la calle, de alguna u otra manera buscará inmiscuirlo en una conversación en la cual él le contará como el harina, los huevos, los frijóles y la gaseosa están bien caros; pero no le contará sobre su Samsung Galaxy de 700 dolares, o su factura de televisión por satélite e internet por 100 dolares, mucho menos le contará sobre la colegiatura de su hijo de 200 dolares, o sobre sus parranditas de fin de semana de 400 dolares. Pero le estará enfatizando que es un robo pagar 25 centavos por un huevo de gallina, o que se siente indignado por pagar 50 centavos por una libra de azucar, o como una taza de café le cuesta 25 centavos. ¡Hay no!, ¡pero como se aprovechan de nosotros los inocentes e inteligentes salvadoreños de buen corazón!.

     Es más, usted como turista extranjero debería de prestarnos dinero a los salvadoreños. Sí, eso es, prestenos o mandenos dinero todos los meses para poder seguir pagando nuestras cuentas tan básicas como lo son el celular y el cable. Además, hay pobres salvadoreñitas que están esperando su fiesta rosa y que su papá se parta la espalda para conseguirle 1000 dolares para que invite a una linda fiesta a sus amigos del "cole", no es suficiente, ya que las demás amigas de ella tuvieron su fiesta en la cual sus papis de apellidos hebreos e ininteligibles gastaron al menos 10000 dolares para la fiesta de cada una.

     Yo he escuchado que los salvadoreños nos caracterizamos por trabajadores, pero eso me parece relativamente igual a que nuestro himno nacional, es el tercero mejor del mundo. Pero de todas formas, nosotros mismos somos buenos para ensalzarnos en lo positivo o en lo negativo. En las redes sociales se leen cosas como: "¡yeah! ya llegamos los salvadoreños a la disco, acaba de empezar la verdadera fiesta", "¡yeah!, no hay nadie como nosotros los salvadoreños a la hora de joder", "¡yeah!, somos los mejores en {inserte cualquier cosa denigrante}". Yo lo único que comprendo cada vez que alguién escribe o dice algo así es: "mirennos, somos especiales, heeeeee". Ninguna persona en el mundo, es especial todos somos iguales, no existen personas que valen más que otras. Los salvadoreños nos creemos especiales y estamos convencidos de que valemos más que los demás y eso justifica nuestro aberrante comportamiendo. 

     Los salvadoreños somos un cancer para El Salvador, nos lo estamos comiendo vivo; este país necesita quimioterapia urgentemente. Nuestra densidad poblacional es de más de 340 personas por kilómetro cuadrado, pero algo malo es que en vez de aprovechar toda esa fuerza humana para sacar adelante a El Salvador, esa fuerza humana busca como aprovecharse de El Salvador. Si no respetamos a nuestro país, mucho menos nos respetamos como población, mucho menos a nosotros mismos.

     Pase un lindo fín de semana. Y recuerde, en esta Semana Santa visite El Salvador.