10.2.21

Artículo 131

 Al presidente Nayib Bukele, quieren asignarle cinco médicos para que evalúen su condición mental, porque se dice que no está capacitado para gobernar un país, basado en el artículo 131 de la constitución salvadoreña.

En el marco de la institucionalidad de un país, considero que el presidente debería aceptar de buena manera someterse a esa evaluación. No debería tener ningún problema en aprobarla. Luego podrán venir las vendetti políticas, porque a nadie le gusta que lo llamen loco.

Pero se ha armado un gran lío por todo esto, ya que el oficialismo y la oposición ven esto como un golpe de estado. Pienso que esto es parte de la ideosincracia salvadoreña, adelantarnos a hechos o exagerar lo que en verdad está ocurriendo.

11.12.20

Todos somos importantes II

     En las ultimas semanas se ha tenido una escalada de casos de COVID-19, dejando de a lado que esta vez, los datos no son exhibidos como al principio, sino que es algo que se recoge de boca en boca por parte de los médicos en los hospitales. A final de cuentas, yo creo que medidas como las cuarentenas son contraproducentes en todos los ámbitos incluyendo el propio de la salud, porque las cuarentenas concentran personas en las pocas salidas permitidas. Y ni hablar de la parte económica. El artículo no trata sobre esto, pero al inicio de la pandemia, dos países radicalmente opuestos como Suecia y Nicaragua, implementaron la medida cero cuarentena, y yo veo que suecos y nicaragüenses siguen habiendo y son un montón, no son poquitos. Es más, entrando al mundo de las falacias, a diciembre de 2,020, hay más suecos y nicaragüenses que a marzo de este mismo año.

     De lo que quería escribir, es sobre algo que ya lo he hecho antes: el trabajo de médico es igual de importante que los demás trabajos. Durante la cuarentena, el personal de salud tenía "privilegios" que nadie más poseía. Ellos podían ir al supermercado todos los días, salir a cualquier hora del día, ir al banco cualquier día, etcétera. Y ellos se sentían cómodos de esta manera. Se quitó la cuarentena, y los trabajadores públicos de la salud salieron a protestar a las calles, porque querían volver a la cuarentena, ergo, a sus "privilegios" especiales.

   Actualmente en redes sociales, hay una campaña de los médicos, quejándose y exigiéndole a la gente que no salga, que se quede en sus casas, que ellos están demasiado estresados y que les ofende ver gente en la calle. Se que a este punto esto suena impopular, pero debo agregar a esto: No es nuestro problema que cualquier persona pase estresada en su trabajo, cual sea. Médicos, ustedes hagan su trabajo normal, son profesionales, den lo mejor que saben hacer, pero no tienen por qué estresarse. Su trabajo es igual de importante que el del abogado, el del policía, el del electricista y el del albañil. No tiene por qué recibir "privilegios" durante esta pandemia. Si yo necesito ir a un hospital, lo único que voy a esperar es una atención normal cuando llegue mi turno, no necesito saber que usted está enojado con la sociedad y que considera que solo usted tiene autorizado andar en la calle, porque el gobierno lo llama "héroe" (aunque no le pague su salario de héroe).

     En fin, mi recomendación para los médicos y para el resto de profesiones del mundo es que haga bien su trabajo, no se estrese en su trabajo y sea profesional.


Me solidarizo con los medicos y con los
7.6 miles de millones de personas de nuestro planeta.


10.12.20

Usted no es necesario

     Nos hemos convertido en una sociedad holgazana. Las redes sociales nos han enseñado que somos demasiado importantes y nuestro propia persona es la cosa más importante que hay y no tenemos por qué hacerle caso a nada más.

     Últimamente me he dedicado a estudiar lo, disculpen la expresión, lo valeverguistas que nos hemos vuelto. Son pocas las personas responsables y que saben para qué están en esta vida. Los demás, son una mala suerte de estrellas de Instagram, que desde que un acceso a internet, les permite enseñarnos el café de $3.00 USD, que está bebiendo, que a ellos el día de mañana se les olvidará que se lo tomaron, mucho menos nos interesa a nosotros.

     Los ricos y famosos, tienen una vida de lujo, que nos guste o no nos guste, la mayoría de nosotros nunca podrá tener. Pero las redes sociales, nos intentan hacer creer que podemos aspirar a esa vida. Usted compra su ropa de segunda mano o de imitación, para andar vestido como Cristiano Ronaldo; va a comer a restaurantes de poca monta que son imitaciones de los más caros de Paris, New York y Milan; anda un teléfono marca China, que le han hecho creer que es el nuevo que está a la moda, cuando su teléfono nadie del primer mundo lo conoce, porque ellos solo usan los teléfonos de la manzana.

     A menos que usted tenga una horda de seguidores, a los demás no nos interesa la música que usted oye, la cerveza que usted toma; y agárrese fuerte, tampoco nos interesa su opinión sobre todas las cosas. Sus estados de Whats App, sus historias de Instagram, sus post de Facebook; solo sirven para complacerlo a usted por dos minutos. Eso es contenido vacío.

     ¿Qué puede hacer en lugar de este tipo de cosas que lo hacen quedar mal? Aprenda un oficio, aprenda un idioma, repare su casa, haga un plan de negocios para un emprendimiento. Honre sus compromisos, hable con la verdad. Deje de creer que vive en Europa o Estados Unidos, usted vive en El Salvador, y tenemos necesidades muy específicas que deben ser subsanadas, para que les dejemos a nuestros hijos un país un poco mejor que como nosotros lo encontramos. En lugar de eso, lo que usted está haciendo ahorita es enseñándole a esa pequeña esponja que llama hijo, que está bien ser holgazán, que está bien presumir lo que no tiene y peor aún, presumir las miserias que tiene.

     Usted puede disfrutar, puede ser feliz, pero no es necesario que lo ande presumiendo en redes sociales, no exponga a sus hijos. Usted no es necesario en este planeta, por eso trate de dejar un legado, aún no es tarde.


Así se ven ustedes, al considerarse estrellas de las redes sociales.